1

La vida de Pi. La vida de 3,1415926535…

 

Aristóteles fue uno de los primeros filósofos en defender la hipótesis de que los animales tienen alma, aunque se tratara de un alma distinta de la de los seres humanos. Según Pi, el personaje protagonista de la última película de Ang Lee, Richard Parker, su impresionante tigre de Bengala hecho por ordenador, no está exento de alma. Dice que puede verlo en sus ojos. Sin embargo, su padre, todo un empirista, le da a entender que el tigre sólo obedece a su propia naturaleza, y que no dudará en despedazarle si el hambre apremia y debe alimentarse. Según el padre de Pi, lo que éste ve en los ojos de Richard Parker no es más que el reflejo del su prSuraj Sharma in Life of Piopia alma.

A partir de ese momento, la vida de Pi se convertirá en una eterna búsqueda de Dios. Porque Piscine (piscina en francés), que así se llama Pi en realidad, practica el sincretismo del mismo modo que otros practican los abdominales. Se bautiza como cristiano, venera a la vez a todas las deidades del hinduismo y, no contento con ello, se convierte también al judaísmo. Él cree en todas las religiones, porque piensa que todas tratan de expresar lo mismo.

Pero la fe de Pi será puesta a prueba decisivamente cuando el barco que le conduce, a él y a su zoológico, a Canadá se vea azotado por una terrible tormenta que le hará naufragar, con tan mala suerte que tendrá que compartir el único bote disponible con el feroz Richard Parker.
Pocas veces se ha empleado la infografía de un modo tan audaz e inteligente como en esta película. El maestro taiwanés pone la tecnología digital al servicio de la historia, y crea una atmósfera casi mágica o, mejor dicho, divina. Y, aunque no deja de ser un producto comercial pre-Oscar, rodado en 3D, y siguiendo la estela de La invención de Hugo (Martin Scorsese, 2011), uno no puede evitar salir del cine con un buen sabor de boca.
Life of PiLa historia llega al espectador a través de flashbacks. Pi cuenta sus tribulaciones a un escritor que cree haber encontrado en ellas la historia que necesita para su libro. Durante la parte central del film perdemos de vista esa alternancia cronológica y nos centramos en la convivencia con el tigre. No sabemos si esta falta de pulso narrativo ha sido intencionada o no, o si bien se traslada el esquema de la novela homónima de Yann Martel, pero lo cierto es que pasa desapercibida hasta ya bien entrado el final.
El film se ramifica en su epílogo. Se plantean dos versiones de un mismo suceso. Algunos podrían calificarlo de “final abierto”, pero en realidad se trata de una parábola sobre el sentido de la vida. No importa cual de las dos historias sea cierta, porque las dos apuntan a las mismas consecuencias. Cada cual es libre de escoger la explicación que más le guste. De eso tratan todas las religiones, y no existe una verdadera lucha entre éstas y la ciencia, ya que las dos ofrecen la misma conclusión: que estamos aquí para vivir. Y si alguien prefiere pensar que Dios creó el mundo en vez de que somos un producto del Big Bang, será que ha optado por decir “pi” en vez de 3,1415926535…

 

LO MEJOR: Richard Parker.
LO PEOR:  es una versión religiosa de Big Fish (Tim Burton, 2003).
CALIFICACIÓN: ♦♦♦

 

Muy mala: Ø / Mala: ♦ / Regular: ♦♦ / Buena: ♦♦♦ / Muy buena: ♦♦♦♦ / Excelente: ♦♦♦♦♦

Obra maestra: O.M.

Un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *